28 marzo 2009

de yuyos y de gays

Cuando hace un tiempo atrás la presidente de la nación dijo que la soja era un yuyo, le saltaron todos a la yugular. De Angrli lo usó como muletilla en muchos de sus discursos de barricada.
Lo que pasa es que es cierto. La soja no es un yuyo, la presidente habló sin conocer muy bien del tema.
Cuando las personas hablan desde el desconocimiento y la ignorancia es posible que cometan torpezas como esta.
Esta vez le tocó a De Angeli que en el día de ayer (26 de marzo) le dijo al diario Crítica que la homosexualidad es una grave enfermedad. Para citarlo en forma literal cuando el mencionado periódico le pregunta que haría si tuviese un hijo homosexual, el lider agropecuario responde: tendría que aceptarlo. No lo voy a matar por eso, para luego explicar: `Porque veo la homosexualidad como algo que no es normal. Es como si tuviera un hijo enfermo. Igual, no creo que los De Angeli sean así.
La ignorancia lo puso en la encrucijada de la discriminación. Así es siempre la derecha fascista que el productor de yuyos representa.
Mejor que la presidente no hable de soja, pero que el sojero no hable de sexualidad porque está visto que en el mejor de los casos es un ignorante total

27 marzo 2009

TE ESTAMOS LLAMANDO QUEREMOS JUGAR


Algunos han venido a espiar nuestra libertad
(Gálatas 2:4)




En la novela 1984, Orwel refiere la historia de una potencia situada en el futuro que vigilaba a sus conciudadanos con una especie de pantalla a la que él denomina "telepantalla". Algo así como un televisor que nos permite ver la novela pero que a su vez está vigilando nuestros actos en nuestra casa, en el trabajo y al caminar en la calle. Siempre nos vigila.
A muchos lectores del pasado les habrá parecido una exageración ese futuro inventado por el novelista. Lo cierto es que ya lo estamos empezando a vivir. En San Isidro leía una publicidad que cuenta a los vecinos la grata novedad de que están poniendo cámaras que nos vigilan las 24 horas en las calles de la ciudad. Lo peor es que este atentado contra la libertad individual está siendo tomado como un alivio por los ciudadanos. "Es que la inseguridad nos agobia".
De esta manera tenemos una pantalla que dentro de nuestra casa nos sumerge en el miedo martillando y taladrando el tema de la inseguridad hasta que nos atemorizamos tanto que entregamos nuestra libertad a cambio de una seguridad que pretenden alcanzar vigilando a los ciudadanos por otra pantalla. El tema de la inseguridad está tan instalado por los medios en la sociedad porteña que muchos corren a ponerse las cadenas que le garantizan su libertad. Una pantalla nos dice que pensar, la otra nos vigila a ver si cumplimos.
Nos vigilan, todo el tiempo nos vigilan, somos libres gracias a que nos vigilan, "espían nuestra libertad". ¡Que suerte no haber nacido en uno de esos países comunistas en los que no hay libertad! En cuba no hay cámaras por las calles vigilando a los ciudadanos. ¿Para que las quieren si allá no hay ninguna libertad que poder espiar?!!!!!!!!!!!!
Y así, entre estereotipos tontos y programas televisivos "opiantes" nos vamos entregando. A Susana creo que le encantaría la idea de la telepantalla, podríamos ver quien atenta contra sus amigos para poder matarlos.
El miedo nos quita la libertad, nos deshumaniza. ¿Viste que Susana, Tinelli y otros deshumanizadores más pregonan una frase que se hizo muletilla entre muchos argentinos?: "No queremos derechos humanos". "Los derechos humanos son sólo para los delincuentes". No se de que se quejan, saber que los derechos humanos son para los delincuentes tendría que ponerla contenta a la Su.
Desde el poder que le da la cámara pregona la pena de muerte para todos los delincuentes (siempre y cuando sean pobres).
En algo estoy de acuerdo: hay que imponer la pena de muerte. ¿Qué le parece Susana si empezamos por los delincuentes que hicieron negociados con el Padre Grasi? ¿Y si matamos a los que compraron coches utilizando a los discapacitados para tener descuento? ¿Porqué no matamos, señor Tinelli, a los que le roban sus tierras a nuestros hermanos Mapuches?
Si, yo estoy de acuerdo con la pena de muerte: matemos a Susana, a Marcelo, pero dándoles la peor y más dolorosa muerte que pueden tener: apaguemos el televisor