25 enero 2008

El Sur existe y tiene su teología

Con la crisis del socialismo en el Este y la crisis del capitalismo en el Sur, se ha abierto un espacio mayor para la teología de la liberación. En el "nuevo" orden internacional es más necesaria que antes
Pablo Richard
La teología de la liberación es una teología de la vida y de la esperanza, que busca restablecer el sentido de dios y del evangelio en la sociedad y en la iglesia. No lo hace en forma abstracta y para siempre, sino en los procesos de liberación que se dan al interior de las nuevas situaciones y coyunturas históricas. El sentido de Dios y del evangelio está hoy seriamente amenazado por el "nuevo orden internacional". Esta pérdida de sentido afecta mortalmente la vida de los pobres y de la naturaleza. El así llamado nuevo orden internacional representa para los pobres del mundo una situación grave de muerte y una destrucción de toda esperanza. Es también un sistema esencialmente idolátrico. Por eso, en la nueva situación histórica la teología de la liberación es fundamentalmente una teología de la vida y una teología de la esperanza. Busca reflexionar críticamente, a la luz de la fe, sobre el Dios de la vida a partir de la vida humana y de la esperanza del pueblo en una situación de capitalismo salvaje y de colapso de la esperanza.Después de 500 años de colonialismo, cuando la situación actual es peor que la de los inicios de la conquista, tomamos viva conciencia de la crisis profunda de la civilización occidental. Hemos construido un mundo irracional, insostenible y cruel, que mata a las mayorías y destruye a la naturaleza. Como respuesta, nace en el Sur y desde el Sur un mundo nuevo y alternativo, que representa una esperanza para el 80% de la humanidad que vive en él. Una esperanza y una utopía que viene del Sur para la salvación del mundo entero. La teología de la liberación renace, como teología del Sur, como alternativa a la civilización occidental en crisis.


artículo completo en:
http://www.envio.org.ni/articulo/786

23 enero 2008

De la esterilidad de los teólogos sin contexto
En una poesía muy conocida el escritor ponía en labios de un hombre común: “vinieron por mi vecino el abogado… pero yo no hice nada por el porque no soy abogado”, lo mismo sucedía con el médico, el enfermero, etc. Y termina diciendo que “ahora vienen por mí…” y ya no tengo ni médico que me asista, ni enfermero que me cuide, ni abogado que me defienda.
Lo mismo pasa con nuestros amigos teólogos que sólo le interesa el pedo que tienen en sus cabezas. Piensan en abstracto, no le interesa en absoluto llevar la verdad evangélica al contexto latinoamericano. Cristo es un extranjero en sus vidas. No le interesa nada que no pase por sus reducidas y célibes mentes y como no tienen talentos buscan enemigos para figurar.
Así dice Firpo, triste escudero indeseado de la Monja Guerrillera (indeseado por ella no como persona sino como escudero, ella no necesita “defensores de pobres y ausentes”). Este Firpo se burla de nuestros hermanos indios, y le molestan los gays (putos para el mente estrecha de firpo).
No sólo a él no le interesan nuestros hermanos que sufren y cuando ven la foto de un hombre de un pueblo originario piensan que están en un corso. No conocen nuestra cultura, no les interesa. Como ya dijimos Dios, Jesús (también el prójimo) son simples extranjeros en sus vidas.