14 mayo 2008

sigue el problema con la sociedad rural

debido a que sigue el problema con el gorilaje campesino me permito re publicar un artículo:


El que no quiere trabajar, que tampoco comaO “que nadie coma el pan del otro”(2 tesalonisenses 3:10)
El hombre vive cerca de la “Sociedad Rural Argentina”, durmió con el aire acondicionado porque fue una noche de mucho calor. Se levantó a las 6 de la mañana, porque es un hombre de campo aunque hace casi un año que no visita su estancia. Su sirvienta le sirvió un suculento desayuno que él ni agradeció. Luego, leyó La Nación, el Buenos Aires Herald, la revista El Federal y a todo esto se le hicieron las 11 de la mañana. Se sacó su bata, se puso el disfraz de gaucho (ese vago que sus antepasados persiguieron y él ahora reivindica porque hoy no es más que una metáfora de la antigüedad campera) y salió para el restaurante de la esquina.Allí, como buen hombre de campo, pidió una ginebra que pagó en dólares, habló con algún que otro colega campesino de su ganado, del precio de la soja, de los impuestos elevados y de la peonada que “hay que tener cortita y no pagarle demasiado para que no se crean igual que uno, che!!!”.El puestero de su estancia también se levantó ese día a las 6 de la mañana sin poder dormir muy bien por el calor y los mosquitos, tomó unos mates amargos y salió a recorrer el campo, trabajo que hace todos los días con calores de 39 grados en verano, fríos bajo cero en invierno, lluvias, temporales, gripes y otras yerbas.A veces piensa porqué las vacas son del patrón si el que las crió fue él, porqué la ganancia de la soja le pertenece al que no la sembró ni la cosechó. En fin, esos pensamientos que hacen que el patrón los tenga cortito para que no se crean igual que uno, che!!!”.Este domingo el patrón va a ir a misa, el cura va a leer al apóstol Pablo: “El que no quiere trabajar que tampoco coma”, y se va a referir a los cartoneros, a los villeros y los que cobran el plan trabajar. Todos vagos. Ninguno quiere trabajar. Entonces ¡Que no coman!.Sin embargo, ¿Qué hizo el patrón de nuestro cuento hoy? Probablemente menos que el que recibe el subsidio... ¿Acaso dice la Biblia el pobre que no quiera trabajar que no coma?. Claro que no, no se refiere al pobre, sino a cualquiera que pretenda vivir sin trabajar.En otras palabras, lo que la Biblia dice es un principio de justicia elemental: cada persona debe ser dueña del fruto de su trabajo. El que no quiere trabajar que no disfrute del fruto del trabajo de otro.Nadie debe trabajar para que otro enriquezca.Nadie debe trabajar para que otro viva sin trabajar.El que no quiere trabajar que no disfrute del fruto del trabajo de otro.Ya Génesis 3:19 nos dice que “con el sudor de tu frente comerás tu pan”. Algunos cristianos encuadran estos versículos dentro de un contexto de maldiciones que Dios le da a la pareja desobediente. ¿Maldición?... maldición es que alguien coma su pan con el sudor de la frente de otro...Deuteronomio capítulos 23 y 24 da leyes humanitarias que contemplan a los trabajadores, a los pobres y débiles:Ø Si un esclavo escapaba y se escondía en mi casa yo debía entregarlo. Mi deber era darle asilo, casa y no oprimirlo (23:15,16)Ø Está prohibido cobrar intereses por prestamos de dinero dado al “hermano” necesitado (v.19)Ø “cuando estés en la viña de tu prójimo podrás comer si tenés hambre, pero no llevarte” (v. 24) (esto cambia profundamente la idea de robo e incluso de propiedad privada)Ø hay leyes que favorecen a la mujer con el divorcio y nuevo casamiento (24:1,2)Ø que protegen a los recién casados prohibiéndole ir a la guerra (v.5)Ø leyes que protegen a los trabajadores y sus sueldos (14,15)Ø que protegen el derecho del extranjero, el huérfano y la viuda (17)En fin, quien diga que la justicia de Dios se aplica sólo a lo ultramundano se está equivocando, y mucho. La justicia bíblica es una justicia concreta construida desde los que menos tienen. La justicia de Dios no tiene los ojos vendados, es una justicia que mira para abajo y opta por los de abajo, “no para excluir, sino para negar la exclusión”[1]Isaías 65:17 al 25 habla del Reino de Dios en términos de “Nuevo cielo y Nueva tierra” (es interesante que en nuevo sistema no sólo cambiará las relaciones entre los hombres - nueva tierra -, sino también nuestro concepto de Dios –nuevo cielo-) En aquellos nuevos cielos y nueva tierra nos dice que nadie edificará casa para que otro habite en ella ni plantará para que otro coma y todos disfrutarán del fruto de su trabajo (v. 22) No cabe duda de que Pablo escribe las palabras precedentes desde esta conciencia bíblica.También el libro de Salmos dice poéticamente que cuando comieres el fruto de tu trabajo bienaventurado serás y te irá bien.En fin, la justicia del Reino es una justicia diferente de la que conocemos, no es una justicia que favorece a unos pocos, no es la justicia que llenó las cárceles de pobres y dejó a los ladrones sueltos, es una justicia con una fuerte opción de clase que niega la exclusión de los desposeídos y los hace partícipes en la construcción de una nueva sociedad sin excluidos a la que llamamos “Reino de Dios”[1] Elsa Tamez, Contra Toda Condena, DEI pag 150

ver también:
http://grupolopezjordan.blogcindario.com/2008/04/00125-se-puede-ser-gorila-y-cristiano.html