08 octubre 2012

carta abierta a dos golpistas


Leyendo una carta que envía a las FFAA un tal Belgrano que por su apellido espero que no sea descendiente del gran Manuel quien se revolcaría en su tumba al tener  un descendiente golpista, pienso en la incongruencia de estos gusanos de ultraderecha.

Con el mayor desparpajo, pide el gorilón Carlos Belgrano a las Fuerzas Armadas que desobedezcan su propósito de ser y salgan a la calle a destituir la democracia. Yo nunca voté a este gobierno, ni siquiera cuando estaba Nestor quien dicen los entendidos era mejor que su esposa. Pero de allí a volver a ser pisoteados por las botas que trajeron destrucción, muerte y tortura a nuestra patria hay un paso gigante.

Pero tiemble señor Belgrano, ayer estuve cenando con un Teniente Coronel un, sargento y un cabo del Ejército y los tres me hablaron de su compromiso con la democracia y de lo detestable que es cuando el ejército no cumple con su misión. Eso es bueno, parece que hay una generación nueva que respeta las instituciones y eso es una mala noticia para usted.

Dice también el golpista Belgrano que “este modelo kirchnerista pretende abolir el Derecho de Propiedad Privada, estimulando el ingreso irrestricto de gente procedente del exterior, de dudosa y/o ninguna moralidad”. En eso estamos de acuerdo, si no hubiesen entrado tantos tanos de mierda usted no estaría en Argentina. ¿Pero no te diste cuenta pedazo de boludo que tu apellido es extranjero? ¿No te das cuenta que aquellas personas que odias son tus antepasados?. Lo mismo sucede con Cosme Beccar Varela, quien difundió dicha misiva.

Además que ese verso de que el kirchnerismo pretenda abolir la propiedad privada es  un cuento infantil, no nos olvidemos que la presidente habló en su discurso inaugural de un capitalismo serio. Además, no creo que la presidente esté en contra de la propiedad privada por el simple hecho que ella de eso tiene mucho.

Señor, le repito: no soy K ni por las tapas. Pero pretendo hacer una oposición seria desde las instituciones democráticas. Todo el que quiera sacar las Fuerzas Armadas a la calle discriminando a la gente por su color, religión o nacionalidad merece la prisión.

Señores Becar y Belgrano: espero con ansias el día en que Dios y la Patria se lo demanden

Invito a todos los lectores de la carta de Belgrano a repudiarla con vehemencia

Claudio Cruces