29 septiembre 2014

profetas

Recuerdo el último embarazo de mi señora, cuando faltaba sólo una semana para dar a luz recibió desde su tierra natal el llamado de un profeta que, después de conversar unos instantes y habiendo recaudado toda la información pertinente le profetizó: te profetizo en nombre del Señor que la semana que viene vas a dar a luz una niña. Dios es tan irónico que el parto se demoró una semana más de lo predicho por el médico.
En estos días recibí un correo de Juan Stam hablando de profecías que está muy interesante. El dice que profecía no es adivinar el futuro. Comparto cuando dice que “La gran mayoría entiende “profecía” como sinónimo de predicción o vaticinio, en el sentido exclusivo de su elemento predictivo. Esa definición se deriva de la cultura secular (los oráculos griegos, la Sibila, las "profecías" de Nostradamus) o hasta del ocultismo (videntes o "profetas" sensacionales que pretenden anunciar cosas secretas).”
Iglesias enteras tienen esta concepción ocultista. Es lamentable, pero es así. Además, muchos quieren acceder al “título” de profeta porque da prestigio, cosa que tampoco es bíblicamente real.
Pero entonces, ¿qué es ser profeta?
El término profeta viene del griego prophetes que básicamente puede traducirse"alguien que anuncia la voluntad de Dios". El término hebreo nàbîtiene la raíz nb´ que significa "llamar". De esta manera podríamostraducir la palabra profeta como: "uno que es llamado", o bien"uno que llama".
Por supuesto, iglesias coptadas hacen de los profetas hombres que revelancuestiones espirituales individuales y da mensajes para el futuro de la iglesia.Pero según la etimología, profeta es mucho más que alguien que ve el futuro.Es alguien llamado por Dios para dar un mensaje al pueblo; es un anunciador deDios.
Tres funciones básicas cumple el profeta:
1. Le muestra al hombre una nueva meta espiritual; 2) le muestra al hombre las alternativas entre las que debe elegir, y 3) protesta contra todos los actos y actitudes que hacen que el hombre se pierda a sí mismo y pierda también el camino de la salvación.
El profeta, primordialmente tiene la misión de mostrar al pueblo dos caminosa seguir. El hombre tiene la libertad de elegir cual de los dos caminos tomar.Hay un claro ejemplo de lo que venimos diciendo: cuando los hebreos pidieron unrey, Samuel tenía como objetivo mostrarle las dos alternativas; la opresiónque significaba una monarquía y la libertad de la confederación. El pueblotuvo la oportunidad de elegir entre las dos opciones y ni aún Dios se opuso asu opción equivocada.
No existe pues un determinismo en la vida de los hombres, lo determinado no erala conducta humana, sino las alternativas que estos plantean.
Sabemos que sin un poder espiritual, cualquier época revolucionaria produce unacatástrofe; de ahí la necesidad profética de una "nueva metaespiritual". Todo cambió político, social o de cualquier índole en elpueblo de Dios, debía estar sustentado en un gran poder espiritual para nofracasar.
Pero no era lo único que los profetas anunciaban. Los profetas se oponían abiertamente al fetichismo:
Los profetas saben que la adoración de los ídolos significa la esclavización del hombre
La idolatría no es mala porque "Dios es celoso"; Dios la prohíbe porque sabe que produce esclavitud en el hombre, lo aliena, lo lleva a la torpeza de poner sus fuerzas y esperanzas en un trozo de madera.
Pero los profetas no sólo anunciaban y prevenían, también denunciaban el falso camino.
Esto quiere decir que los profetas tenían un proyecto, un proyecto que guarda relación directa con el propósito de la confederación. De hecho, el mensaje profético es fundamentalmente antimonárquico. El plan profético tiene que ver con la propuesta confederada.
Los profetas ven con desagrado que Dios deje de ser soberano para ser reemplazado por un rey igual en todo a los reyes de las monarquías vecinas.
Por eso, el ámbito profético no es el palacio real, tampoco es el templo, sino que el ámbito profético es "el más estricto ámbito político", en otras palabras, los profetas no tienen en cuenta al rey como "representante de Dios", sino que mantienen la firme convicción de que Dios se revela enel pueblo.
Es así como, cuando se oponen a los reyes, en realidad están enfrentando dos proyectos virtualmente opuestos: las monarquías autoritarias versus la confederación teocrática.
Es por eso que en el pensamiento mesiánico, el Señor no viene como un monarca sino como un "Siervo sufriente".