05 julio 2010

el bicentenario y el matrimonio gay

Los 200 años y el matrimonio gay
Todo lo que pasa en un país que tiene menos de 200 años es reciente.
En 1810, el primer gobierno patrio, no tenía en su agenda democratizar el matrimonio, y es así que sólo se podían casar los católicos bautizados. Todo protestante, judío o en suma, no católico, debía juntarse o casarse en un barco de bandera extranjera.
Los hijos extramatrimoniales no gozaban de los beneficios de sus hermanos nacidos "como Dios manda" ni tenían igualdad de derecho con estos.
Después de la independencia americana, la iglesia católica sufrió un profundo desprestigio por ser la "religión oficial del imperio" y fue así (no sin luchas) que recién en 1888 el Estado Nacional creó los registros civiles y todos los que no eran católicos podían hacer lo que estaba vedado hasta entonces: Casarse, anotar a sus hijos o enterrarlos en un cementerio aunque muriese no bautizado.
Mas tarde todos los hijos comenzaron a tener igualdad de derecho.
Cuando un matrimonio se llevaba mal no podía divorciarse y estaban obligados a ser matrimonio hasta el día de sus muertes. La ley de divorcio tardó mucho en llegar y costó la caída de algún gobierno. No fue sino hasta la vuelta de la democracia que todas las personas separadas o juntadas, pudieron hacer legal su situación
Así de democrático fue el matrimonio santo e inmaculado que propuso la iglesia oficial y hoy se rasgan las vestiduras porque dos varones o dos mujeres quieren casarse entre sí. Siendo que lo que se está pidiendo no es que los homosexuales puedan casarse sino sólo regularizar la situación en la que ya viven.
Alegan que los hijos adoptados de las parejas gay tendrán trastornos psicológicos pero nunca se preocuparon en los trastornos psicológicos que produjeron a los hijos extramatrimoniales cuando había que explicarle: "nene, vos no heredás igual que tu hermano porque sos un paria mal nacido"...
En fin, hay mucha tela que cortar, pero por favor, no dejemos que la corten los curas.