17 abril 2007

EL BLOQUEO NORTEAMERICANO A CUBA Y LOS DERECHOS HUMANOS

El bloqueo norteamericano contra Cuba afecta fuertemente el famoso sistema de salud de ese país. Al momento que la empresa danesa Radiometer fue comprada por una empresa americana, tuvo que parar la extensa exportación de equipos hospitalarios a Cuba que había venido realizando durante años. Entre otros, esto perjudica a niños enfermos del corazón, ingresados en el Hospital William Soler.
A veces, las víctimas son pequeños bebés de solo 4 meses, como la que vimos acostada, inmóvil en una de las camas del hospital. Su piel era morena y suave, y nosotros solo pudimos verlas a través de un cristal ya que esta muy enferma. Su corazón no funciona como debiera.
En Cuba cada año nacen 600 niños con fallas del corazón. Ellos son atendidos en el Hospital William Soler de La Habana, donde los médicos luchan por salvar sus vidas. Este trabajo lo hacen de forma admirable, pero no sin frustraciones, ya que el bloqueo contra Cuba, de hace ya 45 años, siempre complica las cosas y dificulta la compra de equipos y de medicinas para poder curar a los niños.
En estos momentos una de las frustraciones más grandes de los médicos es que se está acabando una solución que se utiliza para el gasómetro de este departamento. Este gasómetro es fabricado por la empresa danesa Radiometer, la cual ha vendido equipos hospitalarios a Cuba por más de 35 años.
Pero en el año 2004 Radiometer fue comprada por la empresa americana Donaher. Por esto la empresa danesa ahora esta comprendida dentro de la ley Torricelli, la cual desde 1992 también ha prohibido exportar a Cuba a filiales extranjeras de empresas americanas.
“Es una situación triste, ya que no nos queda casi solución y no podemos comprar más debido al bloqueo. Esto significa que no podemos utilizar el medidor y uno nuevo cuesta mucho dinero,” explica el jefe de departamento, el cardiólogo especialista Dr. Eugenio Selman.
UN CRIMEN

El sector mayormente afectado por el bloqueo es el orgullo de Cuba; el sector de la salud. Se trata sobre todo de equipos muy caros que se utilizan para el tratamiento de cubanos enfermos y son difíciles de conseguir. El jefe de Relaciones Internacionales del Ministerio de Salud Pública, Antonio Gonzalez, cita, entre muchos otros ejemplos, que Cuba intentó conseguir un aparato para atender niños con problemas en los riñones. El Ministerio de la Salud contactó a la empresa americana Baxter, la única que produce estos aparatos para diálisis. Pero se les negó.
“Los niños mueren si no se ponen en este tratamiento y en estos momentos tenemos a 30 niños en estado crítico,” dice él. “Cuba también intentó comprar equipos para el trasplante de riñones, los cuales son solamente producidos en los EE.UU. Una vez más fuimos rechazados”.
A Cuba también se le ha negado poder comprar el medicamento Tenofovir, de la empresa Goleas Sciences, de EE.UU, que es para el tratamiento de pacientes contagiados con el SIDA, y terminó comprando el medicamento en la India.
“Independientemente de cuál sea el medicamento que queremos comprar tenemos que dirigirnos a Europa o a Asia. Los productos generalmente son de igual calidad, pero en muchos de los casos más caros y el transporte más costoso aún. Y además de esto, el tiempo de espera para recibir el medicamento es muy largo, cuando se trata de pacientes que necesitan un tratamiento urgente,” dice él.
María de la Luz B´Hamel y Antonio González están de acuerdo en que la UE se ha mostrado poco firme con respecto a EE.UU. y han incumplido con sus propios principios.
“Como siempre, la UE se ha entregado a las presiones de EE.UU. Con el tiempo no esperamos otra cosa, pero resulta cuando menos extraño que la Unión no defienda ni a sus propias empresas. Esto no le hace honores,” dice Antonio González.


Extraído de
http://www.cubavsbloqueo.cu/Default.aspx?tabid=1295