10 enero 2008

ASTARSA CUNTRY
El emblemático, por distintas causas, astillero y su zona circundante se convertirá en un emprendimiento inmobiliario de 50 millónes de dólares

Astilleros Río de la Plata se fundó en la década de 1920 como Sociedad Colectiva Hansen y Pucchini, en la época de la Sustitución de Importaciones llegó a construir barcos de más de 1.000 toneladas, muchos de ellos petroleros para la YPF estatal. Junto a los Astilleros de Río Santiago, el Domeq García y algún otro formaba parte de la elite del país con mayor desarrollo estratégico de la industria naval de la América LatinaConstruyó también locomotoras y tractores, además de maquinaria industrial.Llegó a ocupar a más de 1.500 operarios y técnicos en su mejor época, y los viejos obreros de la zona recordarán lo difícil que era aprobar el examen que se tomaba para ingresar a su planta de empleados.En 1976, el día del golpe genocida, tanques y helicópteros rodearon el predio para descabezar a la conducción sindical vinculada a expresiones del Peronismo combativo y la izquierda, el camino elegido fue la represión ilegal generalizada contra obreros y hasta sus familias, detuvieron y torturaron a más de 60 y muchos de ellos, como el "Tano" Mastinú, se convirtieron en desaparecidos. Y así como en los 40 y 50 fue líder en la producción, en los 90 siguió la moda de la desindustrialización menemista y quebró, dejando a cientos de personas en la marginación, y a su zona circundante en fantasma.Con la revalorización de las zonas costeras producto del boom inmobiliario, esta estratégica zona, corazón del corredor náutico de San Fernando y Tigre, se convertirá en un polo de desarrollo, con una inversión de 50 millones de dólares, la TGLT Real Estate se asoció con Marinas del Río Luján, propietaria del terreno de 32 hectáreas, que adquirió en un remate en 1996. Federico Well, dueño de la empresa adquiriente, destacó que "Este es el último predio de grandes dimensiones, con 600 metros de costa sobre el río Luján, que existe en el corredor náutico."Ahora otra vez esa zona que había quedado en el abandono renacerá, aunque ahora destinada no a la industria pesada, estratégica para el país, sino a los sectores acomodados.