23 febrero 2008

reclamo indígena

LA PAZ . — Representantes de comunidades indígenas, campesinos e intelectuales de siete países latinoamericanos reclaman aquí esfuerzos comunes para defender la Pacha Mama (Madre Tierra) de hábitos irracionales de consumo.
De acuerdo con los participantes en el encuentro Construcción de la Sustentabilidad desde la Visión de los Pueblos Indígenas de Latinoamérica, el planeta está amenazado por naciones industrializadas y sus altos niveles de producción y demanda interna.
Delegados de Bolivia, Ecuador, Guatemala, Perú, Brasil, Colombia y México también reivindicaron el control de los recursos naturales, hoy en manos de las trasnacionales, según denunciaron.
A juicio del investigador brasileño Carlos Porto, se necesita encontrar alternativas a la crisis ambiental “que es la crisis del conocimiento", remarcó.
Porto también condenó los más de 30 años del modelo neoliberal que han traído como consecuencia bosques devastados, ríos contaminados y extinción de la flora y fauna.
En la cita, que concluirá mañana, el secretario de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), Freddy Ehlers, disertará sobre la actual situación de depredación en que se encuentran los recursos naturales en la región.(PL)

(de Granma)

22 febrero 2008

DERRIBANDO MUROS DE NEMISTAD IV

Hace un tiempo, le di a mi gran amigo Carlos Splausky una rtaducción que yo había hecho de Efesios 2. Nos llamó la atención que la palabra utilizada para decir que Cristo es el "hacedor de un nuevo pueblo", sea POITIS... construir y poesía...
Ahí nomás Carlos levantó el guante y escribió estas hermosas palabras

Poema cristiano

A vos te escribo
Al soñador de manos callosas
A vos que entregaste a tu padre
a la vieja y corrupta justicia
para corroer las entrañas
de los santos terrenales.

Así andamos ahora, tenebrosos
Los que fuimos engañados y humillados
Por la ley de los malvados.
Bienaventurados estamos en el martirio
Los castigados y robados por la justicia
Cargando el peso de las hondas tempestades.

Tal vez sea el derrumbe
La tiniebla espesa
Que cayó sobre nuestras almas
La culpa por no haber empuñado a tiempo
La espada libertaria
Que nos trajo el maestro.

Pesados, los muros de la ignorancia
No dejan entrar el día.
Los truenos rotos
Congelados en el tiempo
Se desmoronaron en los abismos.

Entraremos por la puerta angosta
A derribar los pedestales de la mentira.
La puerta grande se llenó de hierbas malignas
Alimañas de tiempos oscuros.

El trabajar es digno
Hermano y hermana de la tierra
Pero no sólo de pan viviremos.
Tenemos dimensiones altas
De maravilla y encanto
Por eso dejamos de ser barro
Y salimos al mundo
En busca del amanecer.

Nos tendieron redes invisibles
Los carroñeros funcionales
Del Belcebú de las finanzas.
Prisioneros somos de sus espejismos.
Deshonra humana, servir
A los mercaderes

Juntamos los brazos cansados
De los espíritus poderosos
Para barrer el camino
Por donde pasa la vida
El tiempo de la Buena Nueva
Arrima en remanso luminaria
De amor y de paz

Hacedor de pueblos nuevos.
Hacedor de pueblos libres
Poeta que hace
Para el tiempo y la distancia
Resplandores altos
En medio de la vida
Sacronte altivo de las metáforas.

Poesía grande
Que alumbra los senderos de la noche
Por donde anda el hermano
En comunión con su alma.
Por donde anda el Hombre Nuevo
Multiplicado en millones
Hermanado en la lucha
Del espíritu solidario
Fuerza de las multitudes
Que sublevan los sueños

Si el hacer es la poesía
Construiremos andamios de luz
En toda la inmensidad
Para que repiquen las campanas
En la profundidad del hombre
En refulgente luz
De amor y libertad

Himno majestuoso
De sueños libertarios

Carlos Splausky

19 febrero 2008

Cansados de no hacer nada

Estoy profundamente convencido de que si no hubiera existido un concilio vaticano II, la Iglesia Católica hoy sería un vago recuerdo; una pieza de museo. El concilio no sólo despertó a una iglesia decadente sino que hizo un gran aporte a toda la cultura. No habría existido una “Misa Criolla” declarada la obra religiosa del siglo, (premiada en Israel, Alemania, etc). Sin concilio Vaticano. Sin él no hubiese existido aquel “Vox Dei” que enloqueció con su “Biblia” a toda una generación. La Biblia gaucha, el Evangelio Lunfa, en fin. Obras de arte reconocidas a nivel mundial existen gracias a la idea revolucionaria de llevar a Cristo a la cultura de cada pueblo en contraste a la filosofía antigua que presuponía al diablo en toda civilización que no sea europea.
Algún hombre inteligente, viendo la iglesia católica agonizar pensó que “los cuerpos vivos o se adaptan o mueren” y dijo: hay que contextualizar a la iglesia. Palabra que le hace doler el alma a más de algún aspirante a teólogo en la actualidad. Sin embargo, aquellos teólogos sin contexto, no van a escuchar a un cura de sotana negra dar misa de espaldas y en latín. Tampoco van a esos cultos evangélicos en los que se hablaba un idioma extranjero cantando coplas foráneas en idiomas forasteros. Se han contextualizado, pero no se dan cuenta… o no lo quieren asumir.
Su Biblia ya no es la Vulgata latina, ni la Biblia del oso, sus mujeres no usan velo ni enmudecen en la congregación, tampoco pretenden salvarse teniendo hijos. Sin embargo, cuando teólogos de nombre dicen “hay que poner a Cristo en un contexto latinoamericano” ponen el grito en el cielo. No quieren saber nada con traer la teología a estas latitudes porque eso, claro está, genera un compromiso que no están dispuestos a asumir. Los saca de atrás del escritorio (o de debajo de la cama). A quien contextualiza su teología no lo abruma el laberinto sin fin que proponen las vanas teorías o huecas sutilezas. Ya no piensa con la cabeza sino con pies y manos, todo teólogo contextual, se embarra con el fango de la historia.
La teoría sola, sin praxis real es agotadora, cansa, fatiga. La teología del camino es práctica, se construye desde el trabajo cotidiano, desde la relación con el otro, desde la lucha y el trabajo por la justicia.
Es la teología que predicamos en la red del camino, en la Fraternidad Teológica, en la Agrupación para el Honbre Nuevo. Una teología que llena los pies del polvo del camino, que nos preña de utopías y nos hace caminar hacia un horizonte que no vemos pero por la fe sabemos que está. Por la fe caminamos junto a nuestros hermanos, ni adelante ni atrás, hacia la aurora de la justicia e igualdad que sabemos alumbrará la tierra nueva.
La otra teología, la que no es teología del camino, la que no tiene nombre, sólo se sienta frente a una computadora, disfraza a sus representantes de intelectualoides que tratan a los pobres de sucios, grasientos y asquerosos y se van a dormir cansados de su arduo trabajo que consiste en no hacer nada.
Son teólogos sin contexto, teología sin historia. Con un Dios siempre extranjero que está en los cielos y nunca entre los pobres. Teólogos de pacotilla con filosofías foráneas que, para colmo de males, tienen bajo la cruz del sur, el estigma trágico de la esterilidad.