04 octubre 2011

respuesta a la carta de ACIERA

Con fecha del 3/10 del 2011, la asociación de cristianos fundamentalistas ACIERA sacó una carta en la que muestra preocupación porque:

En estos últimos tiempos ha recrudecido la persecución a los cristianos a causa de su fe, en forma global, y a través de diferentes actores. Las estadísticas dan cuenta que cada cinco minutos muere un cristiano en el mundo a causa de su fe.

Uno de los principales perseguidores es el fundamentalismo islámico, que además, convierte a los estados donde gobierna en dictaduras donde impone la Sharia como ley obligatoria civil y religiosa.

Es interesante que cristianos que apoyaron muchos con palabras y actitudes, otros con su silencio a la sangrienta dictadura de Bush, sus asesinatos, violaciones a los derechos humanos e invasiones a determinados países, hoy se quejen de la muerte de cristianos como si los asesinatos cometidos a mujeres y niños inocentes no tuvieran importancia por pertenecer al fundamentalismo islámico.

Continúa la carla diciendo que Desde ACIERA, repudiamos enérgicamente toda acción de violencia en contra de quienes profesan la fe cristiana alrededor del mundo. Asimismo, repudiamos todo hecho de violencia que prive o discrimine el total ejercicio de las plenas libertades individuales garantizadas por los derechos universales de las personas.

Considero profundamente nefasta la actitud de condenar la violencia sólo cuando el violentado es fundamentalista cristiano. ¿Dónde estaba ACIERA cuando tropas supuestamente cristianas invadían oriente matando mas civiles que militares so pretexto de buscar armas químicas inexistentes?

La carta nos insta a que Elevamos nuestras oraciones a Dios, por el cese de toda hostilidad contra el evangelio, sea a través de la violencia o por persecución ideológica. Pues es necesario que sepan que considero una hostilidad contra el evangelio una carta cargada de discriminación que esconde los oscuros estigmas de un capitalismo cruel y salvaje que sustenta su poder devorando inocentes.

Quiero aclarar a quienes me conocen que al igual que muchos cristianos repudiamos la carta de ACIERA y de todos aquellos que han tratado de imponer por la fuerza de las armas o por falsa representatividad evangélica un falso cristianismo cipayo de la ultraderecha salvaje.