02 junio 2013

Mi viaje a Misiones



En mi visita a los hermanos Guaraní y Mbya conocí grandes personajes. Con el cacique Geniolito, viví uno de los momentos más místicos de mi vida cuando el con su violín y yo con mi quena tocamos zambas y chacareras pero cuando lo acompañé en una canción propia guaraní, todo el monte hizo silencio. Ya no cantaron las aves, hasta parecía haberse detenido el viento para escuchar el sonido de ese violín y esa quena.

El cacique Mbya nos recibió, nos hizo sentar en el suelo, el en la puerta de su choza y nos mantuvo en silencio una eternidad, hasta que Rafael, como para romper el silencio dice: pues cuéntenos algo. El cacique abrió la boca para decir: que puedo contar yo, un hombre que nació y vivió en la pobreza. Yo antes era muy pobre, ahora tengo esta camisa.