30 julio 2011

Puru Runa, Allpa Kamaska

El segundo relato de la creación nos habla de que Dios creó al hombre “del polvo de la tierra” (génesis 2:7) La tradición nos relata de un muñeco de barro formado por las manos de Dios mismo, sin embargo la narración bíblica no nos habla de barro sino de polvo. El hombre fue tomado del polvo de la tierra adonde volverá (3:19)

Atahualpa Yupanqui citaba en quechua: Runa, Allpa Kamaska que traducido es: el hombre es tierra que anda. Jaime Dávalos decía: soy una astilla de tierra que vuelve, hacia su antigua raíz mineral. A mi entender, estos dos filósofos poetas han hecho la mejor interpretación de génesis 2:7

El hombre es polvo, tierra que camina y vuelve hacia su raíz mineral…

Estas palabras, al menos a mí, me llevan a una doble reflexión:

1.- la humildad del ser.

Se habla mucho de la grandeza del hombre: sus logros, su hechura a imagen y semejanza de un Dios todopoderoso. Y si bien es cierto, sería bueno recordar a diario aquella raíz mineral. Si sólo somos polvo, si todos somos polvo, ¿porqué diferenciar clases sociales, raza, género, etc.? ¿A qué loco se le ocurrió que los blancos son superiores a los negros? ¿Qué despistado creyó entender que la Biblia da superioridad al varón sobre la mujer? ¿Qué trauma hay que tener para creer que las posesiones materiales nos hacen superiores?

El hombre es polvo que vuelve al polvo.

El varón y la mujer fueron tomados del polvo.

El rico y el pobre vuelven al polvo.

El musulmán, el judío, el cristiano. El negro y el blanco. Todos tienen el mismo origen. Todos son polvo, tierra que anda.

2.- pachamama

Qué poca importancia se le da a la tierra. Recién ahora algunos se están preocupando por la ecología. Fuimos tomados de la tierra, somos hijos de la tierra y pocos se preocupan por ella. Los países ricos por obtener más ganancias enferman a nuestra madre, empeñan nuestro futuro, lo destruyen.

El apóstol Pablo nos dice que la naturaleza gime esperando ser redimida por los hijos de Dios.

Tenemos una obligación ecológica ineludible. Antes nos burlábamos de nuestros paisanos que hacían culto a la pachamama, hoy tenemos mucho que aprender de ellos.

Si la tierra gime, el hombre gime, porque el hombre es tierra que anda.