01 julio 2007

Sí. Ganan ustedes. Los que eligen ser sordos cuando se desenmascara a un evasor. Un contrabandista. Un infame que estatizó sus deudas millonarias. Un comerciante que se enriquece a expensas del Estado. Un hombre de negocios que se pone lentes con aumento especial, y ve oportunidades para pocos, y no ve las miserias de tantos.
Que quiere calles limpias de manifestantes y elogia a policías represoras como la de Chile.
Que no le tiembla la voz cuando convierte mágicamente a una villa de 25.000 habitantes en un negocio inmobiliario redondo.
Un tipo que no sólo no debiera gobernar. Un tipo denunciable. Un tipo que reivindica la mano dura y no habla de desocupación.
Un asqueroso individualista neoliberal con grandes asesores marketineros.
Un desdeñable canalla que lo único que comparte con los pobres es un cuadro de fútbol.
Que no se olvide él, que el 40% restante no sólo no lo vota. Lo quiere bien lejos. Y lo conocemos. Y va a tener que ser bien duro si pretende que no nos manifestemos. Que sepa este señor, que conocemos nuestras obligaciones. También conocemos nuestros derechos. Se ve que nos salteamos esa parte del Siglo XXI que fue la de los Derechos Humanos. Algunos no habíamos nacido en el 76. Algunos sufrimos ser paridos de esa lucha. Algunos seguimos en la lucha por el nacimiento de un nuevo mundo. Por eso le pondremos el pecho.
Porque no compramos su discurso y sabemos que no es sólo imagen. Ahora se vienen las acciones. Y vaya que sabemos quién es, y acciones de qué calaña se pueden esperar de él.
Nos vuelve a gobernar Menem. Nos vuelven a gobernar los milicos. Los que vendieron la Nación. Los verdaderos responsables de la desocupación, la desnutrición, la miseria extrema.
Estaremos en el lugar indicado. Ganaron ustedes. Un día, en una urna. Que empiece el atropello, nomás. Pero que sepa este señor, que se dará batalla.
Extraído de la "Dignidad Rebelde"
Compañeros que trabajan en la villa 31