25 agosto 2012

diversidad Cristiana



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Nuestra comunidad está formada por personas diferentes: en sexo y género, en procedencia religiosa y situación social; pero todas tenemos en común nuestra adhesión al mensaje solidario, abierto, buscador de justicia, de amor, de paz, que comunicó al mundo Jesús de Nazaret.

Tratamos de vivir de acuerdo con lo que El enseñó y practicó y por lo que perdió su vida en la cruz.

Celebramos el mensaje liberador de Jesús, una vez a la semana; leemos la Biblia, nos unimos en la fracción del pan y en la copa de la Alianza. Compartimos alegrías y problemas, tratando de ayudarnos en la medida de lo posible. Salimos de la celebración alegres y optimistas. Tratamos de vivir de acuerdo con lo que creemos y celebramos.



Por eso nos llamamos DIVERSIDAD CRISTIANA. La diversidad es variedad, desemejanza, diferencia. Somos personas diversas, que aspiramos a construir la unidad, a partir de la fe y el compromiso de contribuir a la creación de un mundo mejor que este.



Te invitamos a ser uno/a de nosotros/as. ¡Tengan paz!

24 agosto 2012

positivismo evangélico


La llegada de los primeros evangélicos organizados a nuestras costas se produjo luego de la independencia en el siglo XIX. Las sociedades bíblicas hicieron pie en la persona de Thompson que llegó como colportor a Buenos Aires en 1819 cruzando la cordillera en 1821 y viajando al Perú tres años después. Presbiterianos, metodistas y una gran embestida de origen británico llegaron a fines del siglo en cuestión.

Una segunda ola evangelizadora, esta vez con fuerte presencia norteamericana llega a principios del siglo XIX

Ambas ofensivas evangelizadoras enarbolaban el positivismo como forma de vida. Comte y Dunkheim fueron los  profetas seculares tal vez hasta desconocidos que en manos de los misioneros británicos y norteamericanos llevaron los recursos de dicha filosofía para usarlo como arma de interpretación bíblica.

Con el correr de los años la supuesta objetividad positivista recibió un barniz de santidad y aunque los tiempos han cambiado, muchos creyentes evangélicos siguen creyendo que a la Palabra de Dios se debe acceder desde una objetividad aséptica. La historia, los cambios sociales, culturales, etc. No tienen ninguna importancia. El mensaje de la Biblia es eterno objetivo e inmutable.

Y sin darse cuenta llegan a creer opuestos y hacen caer en ridículo el mensaje bíblico. Son pacifistas violentos. Guardadores y desobedientes de la ley al mismo tiempo. De allí la actitud conservadora y contrarevolucionaria del fundamentalismo