21 noviembre 2008

recuperar la utopía

El mundo, la vida, la historia
Todo les pertenece
(1 corintios 3:22)

las palabras de Pablo no parecen aplicables a la realidad que nos toca vivir donde todo es ajeno: los medios de producción, la historia, el futuro. La vida misma está en manos de unos pocos que se adueñan de la vida de los muchos.

Pero yo le creo al apóstol Pablo y estoy seguro que todo es mío. Pero también se que aquello que es mío y tuyo nos fue arrebatado por algunos violentos que no quieren permitir que se cumpla la promesa divina.

Así que vamos a tener que hacer algo para recuperar lo que es nuestro por legítimo derecho. Abandonar el escepticismo tal vez sea el primer paso para algunos, y después, como en toda batalla ir tomando posesión de lo que nos han robado lenta pero firmemente.

Tomemos posesión de la esperanza, la utopía y la fe que son armas indestructibles para recuperar el valor, la solidaridad y la resistencia. Unamos nuestra lucha para que todo vuelva a ser nuestro como Dios manda: la vida, la historia, la dignidad, los medios de producción y construyamos un país justo.

Y cuando te parezca difícil, lejano o tal vez imposible de alcanzar recordá las palabras de Sastre:

Lo imposible tarda un poco más