06 abril 2008

profetas del odio

Cuentan los que saben que en la antigüedad, hubo culturas que a los esquizofrénicos se los respetaba sobremanera por considerarlos profetas o enviados de Dios.
Hoy nos puede causar gracia, tal vez porque lo vemos a la distancia. Pero es muy probable que dentro de algunos años, se rían de nuestra concepción de salud, enfermedad, y de unas cuantas definiciones más que son incuestionables en nuestra actualidad.
Es que toda definición se da en relación a pautas sociales, políticas y culturales de una época. Antaño, era un “hombre de Dios” un esquizofrénico. Hoy, muchos se ríen de esa definición pero consideran “hombre de Dios” a alguien que apoya invasiones, masacres, guerras, etc. Definitivamente se reirán de nosotros dentro de unos años.
Muchos hoy se creen profetas y son, al decir de Jauretche “profetas del odio”. Amenazan todo el tiempo, ridiculizan a los que tienen menos “capacidad intelectual” (no hubiesen dejado hablar en su blogs al apóstol Pedro, un pobre pescador analfabeto). Quitan todo tipo de libertad de expresión, derecho a réplica, porque son semi dioses, únicos portadores de la verdad absoluta.
Son enfermos mentales cuya única virtud es haber hecho pública su enfermedad; profetas del autoritarismo. Lumpen ridículos. Esquizoides de hoy a quienes otros enfermos mentales tratan de profetas.