11 marzo 2017

Carta abierta a Marìa Luisa Storani




Estimada: estuve hoy en la reunión que por el día de la mujer se celebró en la plaza de San Fernando. Me fui conmovido por la obra de teatro, por las palabras de todas las presentes y las suyas en particular.

Mi nombre es Claudio, nací y vivo en San Isidro y fui criado en una cultura patriarcal, soy un “converso” de un machismo que me enseñó a ejercer mi madre y que aun hoy sigue influyendo en mi vida.

Es en ese sentido que creo que tenemos que hacer un mea culpa, una investigación profunda de los pilares de una sociedad patriarcal que por generaciones enseñó a la mujer el rol que debía tener como “ama de casa”, limpiando y cocinando y que muchas mujeres han asumido como lógico y natural trasmitiéndolo a las generaciones siguientes. Yo en mi casa limpio, cocino, lavo y plancho a la par de mi esposa y créame que los chistes que recibo son muchas veces de parte de amigas que se burlan y hasta me han ofrecido “una pollerita”.

Como teólogo, creo que tenemos que hacer un mea culpa hacia adentro del cristianismo. Las mujeres no han tenido igualdad en las iglesias cristianas y han sido marginadas y lo siguen siendo en nombre de un dios machista, padre y nunca madre. Es interesante ver cómo Jesús dio trato igualitario a mujeres y niños y todas esas historias fueron ocultadas durante años por el verticalismo masculino de iglesias enquistadas en una tradición ajena al evangelio de la igualdad.

Es en este marco que debo decirle que me alegra profundamente que desde cambiemos se recuerde el día de la mujer e invito a que desde allí  se haga un mea culpa también. Sabemos que el 8 de marzo se recuerda un día en que muchas mujeres, por defender sus derechos laborales fueron torturadas e incendiadas por un sistema político machista por excelencia, que pone al dinero y los negocios por sobre los seres humanos. Muertas por ese sistema que se llama capitalismo y que cambiemos representa tan fielmente.

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